Dos especies únicas: El desafío de conservar nuestros primates en Bolivia
Publicado: 1/9/2026. Cochabamba, Bolivia.
Redacción: Janeth Chura
Edición: Nandy Romero / AJNAB

La profundidad de los bosques bolivianos alberga los llamados de quienes han acompañado la historia de la humanidad desde tiempos remotos. Cada salto entre ramas y cada mirada curiosa, es un recordatorio de que su supervivencia está ligada a la nuestra. Este 1 de septiembre, el Día Internacional de los Primates no solo invita a celebrar su diversidad, sino también a reflexionar sobre la urgencia de protegerlos ya que en Bolivia habitan 24 especies, dos de ellas únicas en el mundo, pero que todas enfrentan amenazas que ponen en riesgo la red de vida que sostienen.
“En Bolivia se han registrado 24 especies de primates, de las cuales dos son endémicas, es decir, no existen en ninguna otra parte del mundo”, explica Robert Wallace, biólogo y especialista en fauna silvestre de WCS Bolivia.
De las cuales, la endémicas son el lucachi rojizo (Plecturocebus olallae) y el lucachi cenizo (Plecturocebus modestus), ambos habitantes principalmente de los bosques del departamento del Beni y que sus poblaciones enfrentan una amenaza constante debido a la pérdida y fragmentación de su hábitat.
Bosques bajo presión
La deforestación, los incendios, la expansión de actividades humanas, la cacería y el tráfico ilegal de fauna silvestre son algunas de las principales amenazas para los primates bolivianos.
El lucachi rojizo o mono tití de Olalla, se encuentra en una situación especialmente delicada y está clasificado como En Peligro Crítico formando parte de la lista de los 25 primates más amenazados del planeta, además de poseer una de las distribuciones más reducidas del mundo.

Un estudio realizado por Jesús Martínez y Robert Wallace, de WCS Bolivia, permitió actualizar la estimación de su población registrando aproximadamente 2.000 a cerca de 3.000 individuos de lucachi rojizo. Sin embargo, el aumento estimado no significa que la especie esté fuera de peligro, ya que su hábitat continúa siendo reducido y fragmentado.
“Las especies de primates que existen en Bolivia dependen de los bosques tropicales del país. Por lo tanto, cualquier esfuerzo que impulse la conservación de los bosques es beneficioso para ellos y para nosotros”, señala Wallace.
Pero no es la única especie en riesgo. El tití de Goeldi, el mono lanudo, los monos aulladores y el mono araña también enfrentan diferentes niveles de amenaza.
Cuando desaparece el bosque, también se pierde una red de vida
Los primates no solo son parte de la biodiversidad boliviana, también cumplen funciones importantes en los ecosistemas. Al alimentarse de frutos y desplazarse por el bosque, contribuyen a la dispersión de semillas y a la regeneración natural de la vegetación. Por eso, cuando un bosque se fragmenta, las consecuencias van más allá de la pérdida de árboles, ya que las poblaciones de animales pueden quedar aisladas, encontrar menos alimento y tener mayores dificultades para desplazarse y reproducirse.

La conservación de estas especies requiere investigación, protección de los bosques, educación ambiental y acciones contra el tráfico de fauna silvestre. Organizaciones como WCS Bolivia y la Comunidad Inti Wara Yassi (CIWY) desarrollan iniciativas relacionadas con la investigación, rescate, rehabilitación y conservación de animales silvestres, pero la responsabilidad también alcanza a la ciudadanía. No comprar animales silvestres, no mantenerlos como mascotas y denunciar el tráfico ilegal son acciones que ayudan a reducir la presión sobre sus poblaciones.
Proteger primates es proteger bosques
El Día Internacional de los Primates es una oportunidad para conocer la riqueza que existe en Bolivia y recordar que estas especies dependen directamente de la conservación de sus hábitats.
Detrás de cada primate existe un bosque que le proporciona alimento y refugio. Y en ese mismo bosque también existen ríos, plantas, aves, insectos y comunidades que forman parte de una misma red de vida.
Es por eso que, proteger a los primates significa también proteger los ecosistemas de los que todos dependemos, porque conservar una especie no empieza cuando está al borde de desaparecer sino protegiendo el lugar donde vive.
AJNAB – Agencia Juvenil de Noticias Ambientales Bolivia





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